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Cómo me hablo: cómo me hago responsable de lo que me pasa

Cómo me hablo: termómetro de cómo me hago responsable de lo que me pasa

La responsabilidad sobre lo que pienso, siento, decido etc es uno de los pilares de la Terapia Gestalt. Cómo hablo es el termómetro de cómo me hago responsable de lo que me pasa.

Cómo observar el diálogo interno

Si me permito parar y escuchar mi dialogo interior en un espacio de ternura y no juicio, eliminando el ruido que hay en mi pensamiento, puedo observar con qué tipo de lenguaje me hablo.

Te invito a parar y tomar nota de tus pensamientos. O a través de una meditación. Y observar cómo me trato con lo que me pasa, con lo que siento:

Qué palabras uso, qué tono, qué emoción, qué adjetivos, qué trato me permito, etc. Observar cómo me propongo tareas u objetivos: desde la exigencia, desde la venganza, desde la creencia de que si podré, desde el merecimiento, desde el castigo hacía mi misma.

Y qué mensaje hay detrás

Habitualmente, cuando me refiero a mí misma, a mis emociones o acciones, uso la 2ª ó 3º persona en vez de la 1ª: “ Me estás molestando” en lugar de “Yo siento malestar” o “Mi cuerpo está cansado” en lugar de “Yo estoy cansado” , etc.

Si el objetivo es responsabilizarme, entonces, cuánto compromiso hay en verbalizarlo de una manera u otra. Si soy yo quien siento y  padezco, cuando lo hablo de forma impersonal, me compromete menos, ¿verdad?.

Y para qué

Tomar responsabilidad a través del lenguaje me da un papel activo en todo lo que me ocurre. Me permite deshacerme del victimismo y ser parte activa en lo que me pasa.

Practicamos

Te propongo un ejercicio para poner en práctica tu responsabilidad lingüística: convertir las preguntas en afirmaciones. Observa un sencillo ejemplo:

Me estás incomodando, ¿me puedo ir?” lo transformo en “Me siento incómodo. Me quiero ir”.

Pasando a la responsabilidad, abandono la postura pasiva y victimista, no busco autorización ni validación exterior.

Conclusión

¿Qué te parece? ¿Notas la fuerza personal que hay en la transformación?.

Ser responsable me empodera, me hace valiente, mejora mi autoestima y me permite sentir y expresarme sin esperar aprobación exterior.

En Drala Gestalt, te ayudamos a identificar y transformar  tu dialogo interior para asumir así tu responsabilidad, fortalecer tu autoestima y con ello, tu crecimiento personal. Consulta cómo realizar la formación en terapia gestalt aquí

Puedes consultar el artículo original en la revista Aarti, número Julio 2019, página 15.

 

Hablando de emociones y equilibrio cuerpo-emoción-mente.

¿Quieres equilibrar tu cuerpo- emoción – mente? Una de las capacidades distintivas del ser humano es el habla. A menos que haya una limitación biológica, todos podemos hablar.

Es más, suponemos que todos sabemos expresar con palabras qué necesitamos, qué queremos, qué nos sucede…¿sabemos expresar una emoción?

Pero ¿realmente es así? 

Con más o menos vocabulario, de forma más tosca o más educada, el ser humano se comunica  y lo hace principalmente desde el plano mental.

Ahora bien, cuando quiero expresar una emoción… ¿desde dónde sale mi voz?

¿Es viable expresar con la razón una emoción? Realmente, ¿es fácil identificar la emoción?

Conectar con la emoción que está detrás de la razón y conseguir expresarla puede resultar una tarea ardua. Puede llegar hasta el punto de no conseguir emitir una palabra, incluso sonido alguno.

¿Qué está pasando?

Hay diferentes mecanismos de defensa que utilizamos para sobrevivir y poder seguir relacionándonos con el entorno sin sentirnos vulnerables, sin mostrar los miedos.

Hablamos de las emociones pero desconectándonos y no sintiéndolas. Les quitamos importancia haciendo un chiste de ellas. O cambiamos una emoción por otra que aceptamos más.

Por ejemplo, “no me permito sentir tristeza y en cambio expreso rabia”. Más aún, ¿y lo que nuestro cuerpo expresa?.

¿Cómo puedo saber que no estoy expresando la emoción que siento?

Una emoción no expresada se manifiesta en forma de síntomas: cómo contracturas, cefaleas, gastritis, etc. O peor, ansiedad, inseguridad, fobias, bloqueos músculares,….¿Te resuena alguna de estas situaciones?

y ¿cómo puedo ser más conciente?

Obsérvate en tu día a día, ¿en qué momentos dirías algo y lo reprimes, o te muerdes el labio o aparece la ansiedad?.  ¿Sabrías identificar su origen?

En Terapia Gestalt, ¿hay alguna técnica?

La técnica de “La Silla Vacía”. Fue creada por Fritz para tratar las emociones no resueltas.

Traemos al presente una situación o persona y dialogamos con ella, contactando emocionalmente con el suceso para aceptarlo y darle una conclusión. Al recuperar las sensaciones o sentimientos bloqueados, aparecen nuevas informaciones que ayudan a una reinterpretación emocional diferente.

Desde la Drala Gestalt acompañamos a las personas facilitando identificar y poner nombre a esa emoción no expresada y darle espacio. Y formamos en terapia Gestalt a aquellas personas que deseen abordar el autoconocimiento para el equilibrio cuerpo-emoción-mente. 

Más info en www.dralagestalt.com/terapia

 

Leonor Martorell

Psicóloga y Terapeuta Gestalt y corporal

Directora Drala Gestalt Escuela Integrativa

*artículo publicado en el número de Junio de la revista Aarti:

lhttp://aartiibiza.blogspot.com/2019/05/blog-post.html

 

¿Cómo manejamos la autoexigencia? Cómo te hablas

¿Cómo manejamos la autoexigencia?

¿Has prestado atención alguna vez a cómo te hablas?  Cuántas veces te hablas con dureza. Quizás la autoexigencia está siempre presente, tanto que ni has reparado en su existencia. Pero sí que sientes una profunda ansiedad, estrés y vacío sin fin.

La perspectiva desde la terapia Gestalt.

Desde la perspectiva Gestalt podemos encontrar una nueva manera de relacionarnos con nosotros mismos tanto a nivel físico, emocional y espiritual.

A través de la terapia Gestalt se pauta un trabajo constante y profundo de desarrollo para ejercer la autocompasión, la tolerancia y el amor por nosotros mismos.

Es importante durante el proceso observar los posibles orígenes de nuestra exigencia. En ocasiones puede que se trate de un modelo aprendido de nuestra madre o nuestro padre. O alguien que haya participado de nuestra educación aunque haya sido de forma indirecta, como otros familiares o amigos cercanos.

Asumiendo la responsabilidad de nuestro propio bienestar emocional, podemos darnos cuenta que necesitamos desarrollar una propia ética personal y evitar adoptar mandatos externos como propios y así  decidir desde la responsabilidad y aceptación de uno mismo.

Cómo influye mi entorno.

Puede también que tengamos algunas personas cercanas que hayan sido el causante del virus de la “autoexigencia”. O mejor aún, las elegimos para confirmar que efectivamente ese “nunca es suficiente” tiene que mantenerse.

Recomendaciones desde Drala Gestalt

Desde la visión de Drala Gestalt, es recomendable, durante el proceso terapéutico, revisar las relaciones interpersonales para que se reencaminen y nos permitan elegir conscientemente cómo gestionar  nuestra vida y nuestras emociones.

La benevolencia y la amabilidad deben convertirse en nuestro alimento emocional básico. Llenarse de sensibilidad nos permite ser conscientes y responsables de nuestra existencia. Implica volverse más humildes y agradecidos con lo que sí hay adentro y fuera de nosotros.

Tampoco es caer en la autoindulgencia y perdonarnos todo. Sino hacernos más responsables de lo que queremos y de cómo lo queremos. Poner la energía adecuada para ello, reforzando nuestras posibilidades y frenando esas zancadillas o permisos que no nos dejan conseguir lo que queremos.

Lo puedes conseguir con nosotros

En Drala Gestalt, te ayudamos a tomar consciencia a través del autoconocimiento y la aceptación de tus máscaras, de tus resistencias, de los patrones ajenos, etc. y aprenderás a elegir desde la responsabilidad, cuál es el camino que encaja con tu ser más auténtico y genuino.

A través de nuestras formaciones, lo puedes lograr: https://dralagestalt.com/formacion-gestalt/

Leonor Martorell – Psicóloga – Terapeuta Psicocorporal y Gestalt

 

Si quieres ver el original publicado en la revista Aarti Guia Sana Ibiza

http://aartiibiza.blogspot.com/2019/04/aarti-88-mayo-2019.html

 

AARTI IBIZA entrevista a Leonor Martorell, Directora Drala Gestalt

Entrevista a Leonor Martorell,  Directora de Drala Gestalt Escuela Integrativa

1.- Hola Leonor, ¿podrías darnos unas pinceladas generales sobre tí?

¡Qué difícil!!  He sido una buscadora inquieta con muchas ganas de aprender y seguir desarrollándome como persona, buscando lo que me hace feliz, con una clara intención de aportar un granito de arena para un mundo mejor.

2.- Dinos, Leonor, desde siempre te ha llamado las Humanidades. Eres psicóloga licenciada, ¿por qué decidiste estudiar esta carrera?

Me interesan las personas y sus relaciones;  acompañarlas para que puedan salir del sufrimiento.

3.- ¿Cómo aparece la Terapia Gestalt en tu vida?

Hace más 35 años asistí a unos talleres vivenciales en la universidad y me gustó tanto que me inscribí en un centro humanista en Barcelona, el origen del primer grupo  de gestaltistas en la ciudad.

4.- Nos puedes explicar brevemente, para aquellos que no lo sepan, ¿qué es la terapia Gestalt?

Es una técnica humanista para el desarrollo de la persona, a través del contacto con uno mismo y con sus necesidades – a nivel corporal emocional como mental-  y que mejora el contacto con los demás,  de una forma más auténtica y sincera.

5.- Has podido conocer a Claudio Naranjo (uno de los pioneros y máximo referente en la psicología transpersonal) en persona y trabajar mano a mano con él. ¿Cómo fue esa experiencia?

Conocí a Claudio hace más de 30 años, en sus inicios de venir a España, cuando hacía los SATs a grupos pequeños de  terapeutas gestálticos. Humilde y muy sabio; generoso y siempre disponible para hablar de nuestras inquietudes; siempre encontraba el momento, ya fuera en su habitación o en su descanso. Desde entonces, sigue siendo un maestro para mí.

6.- ¿Qué te aporta, Leonor, la terapia Gestalt, que decides hacer de esta terapia tu profesión y entregarte a ello?

Me siento útil en actitud de servicio, provoca cambios profundos. A mí me sirvió y veo que a la gente le sirve.

7.- Creas junto a tu equipo el primer centro de terapia Gestalt “Aula Gestalt” de Barcelona.  ¿con qué objetivo? 

Entré a formar parte del equipo  del primer centro de Gestalt en Barcelona y más tarde, nos asociamos creando Aula Gestalt, donde estuve 22 años.

8.- También eres la impulsora de programas de meditacion especificos para niños y adolescentes. ¿Nos puedes contar cómo lo hiciste?

Todo empieza con el inicio de mi camino espiritual, siendo estudiante de un lama tibetano.  En los retiros internacionales también  había un programa específico para niños. Pero para los niños españoles, el problema era el idioma con lo que traer el programa a España formando a instructores españoles, lo que permitió acercar ambos mundos.

9.- Siendo madre y educando a tus hijos en base a la “filosofía” Gestalt, ¿en qué ayuda, cómo afecta a la educación de un niño@?

Aunque ser padre no es fácil, les hemos permitido sus emociones, ayudarles a que expresen y que tengan valores humanos.

10.- La parte física también tiene un papel muy importante en la Terapia Gestalt, ¿no es así?

Lo corporal me apasiona: tenemos un registro corporal en nuestras tensiones musculares, dolores, es nuestra historia congelada. El cuerpo nos ancla a un estado de ánimo, a una forma de ir por la vida que cuando nos trabajamos, salimos de automatismos que nos hacen daño.

11.- Actualmente, eres la Directora-Fundadora de Drala Gestalt Escuela Integrativa Barcelona/Ibiza. ¿Qué nos ofrece la escuela?

Empecé en Barcelona y desde hace ya un tiempo, en Ibiza. La misión es acercar la Terapia Gestalt al mundo, con lo que formamos a futuros terapeutas Gestalt. Ofrecemos talleres gratuitos para que la gente pueda acceder y conocer este trabajo y a diferentes profesionales.

12.- ¿En qué consiste la formación en Terapia Gestalt? 

En un trabajo de autoconocimiento y que ayuda a desarrollar nuestras potencialidades, dándonos herramientas también para trabajar con otros, con un contacto más de humano a humano. No es exclusivo para terapeutas, sino para todo el que quiera desarrollarse a través del autoconocimiento, para profesionales de ayuda o relacionados con personas – médicos, profesores, masajistas etc.

13.- Qué otros servicios ofrecéis en Drala Escuela Integrativa? 

Terapia individual y terapia de pareja, de familias, trabajos de eneagrama y supervisión de profesionales de la relación de ayuda …

14.- Un punto muy importante es la supervisión que hacéis entre los terapeutas.

Si claro, para mí si queremos hacer una buena música tenemos que estar bien afinados y mejorar nuestro trabajo.

15.- ¿Tu mayor defecto y virtud?

Mi peor defecto es mi perfeccionismo y exigencia. Mi virtud que sí creo en algo me pongo a tope, me entrego,  pongo toda mi pasión y soy incansable.

Ahora nuestro juego de palabras. Di lo primero que te venga a la mente:

Palabra – plenitud

Cuerpo – bienestar

Patrón – arcaico

Emoción – alegría

Padre – bondad

Árbol – manzana

Discutir – conflicto

Mentira – máscara

Pareja – compañero de viaje

Sanación – felicidad

 

Muchas gracias Leonor por esta oportunidad de conversar contigo. Tienes un recorrido muy extenso e interesante.

Muchas gracias Helena y gracias a tu trabajo. Tu proyecto es lindo, tu revista y lo que divulgas, más conciencia y salud.

Visita la revista directarmente y accede al original:

http://aartiibiza.blogspot.com/2019/04/aarti-88-mayo-2019.html

 

 

¿Cuándo consigo cambios fundamentales en mi vida?

Meditación

Consigo cambios fundamentales en mi vida en muchas circunstancias y con mayor o menor esfuerzo. A través de la terapia gestalt, puedo tomar consciencia y responsabilidad del proceso:

Cuando soy honest@ conmigo mism@ sobre mis capacidades y limitaciones. La honestidad propia me permite ser un adulto cuando acepto que hay ciertas áreas en mi vida que requieren cambios y mejorías. También cuando comprendo que existen situaciones que están fuera de mi control.

Cuando expreso mis emociones. Reír, llorar, la tristeza e incluso la rabia son emociones saludables. Me conozco, y las manejo como un adulto en situaciones complicadas: al solicitar terapia profesional; al usar técnicas de concentración e incluyendo el ejercicio y la meditación.

Cuando me hago responsable de mis acciones en un esfuerzo de ser un adulto responsable. Entonces las disculpas y los errores se convierten en señales de fortaleza. Aprendo de los errores que cometo y no culpo a los otros, sino que reconozco mi parte de responsabilidad.

Cuando cuido de mi. Reconozco qué es mejor para mi bienestar físico y mental. El autocuidado básico, como una buena dieta y ejercicio, muestra respeto propio y responsabilidad, así como elegir relaciones estables.

Cuando soy yo mism@ y me mantengo abiert@ al cambio. A algunas personas no les importa lo que otros piensan, mientras otros tienen una perspectiva más conformista. Muchos adultos caen en alguna categoría intermedia, en la que cada extremo es para compensar tanto inseguridad como inmadurez. Para ser un adulto, aprende a estar cómodo en tu propia piel, tomar tus propias decisiones, depender de ti mismo y no temer al progreso personal.

La vida es un largo proceso de crecimiento que a veces necesita acompañamiento. Se trata de encontrar un equilibrio entre nuestro niñ@ interior y el adulto.

La Terapia y la Formación Gestalt ayuda a fortalecerse durante el proceso, y ver qué parcelas de tu vida precisan especial atención.  Se trata de un acompañamiento en el proceso de autoconocimiento, proporcionando herramientas para uno mismo y a través del trabajo con otros. Siempre es positivo y enriquecedor una orientación profesional que facilita un proceso de cambio que armoniza una evolución física, corporal, emocional y mental.

Leonor Martorell
Psicóloga y Terapeuta Psicocorporal y Terapeuta Gestalt
Certificada por la AETG

Dña PERMISOS Y D. PERFECTO: SOBRE LA AUTOINDULGENCIA.

 REFLEXIONES SOBRE LA AUTOINDULGENCIA

 La autoindulgencia es una Señora muy Señora, voluptuosa, sensual. Le encanta brillar y lucirse por todos los lugares de moda vestida de múltiples trajes, mirando al mundo como si le importara poco. Piensa que nada vale la pena si uno tiene que esforzarse dado que la vida es para disfrutarla, utiliza miles de excusas para conseguirlo: no tengo ganas, he de descansar porque mañana trabajo, ahora no me concentro, es muy tarde, estoy baja de ánimo…,  también se puede distraer en múltiples actividades con tal de demorar lo que realmente tiene que  hacer.

Cuando aparece esta Sra., surge una voz aliada: ¿por qué te enredas? ¡no te castigues! ¿vale la pena? ¿por qué no abandonas? ¿por qué siempre te complicas la vida en vez de disfrutarla?¿estas seguro?, ¿Esforzarse, invertir? ¡oh no, suena fatal!… es una  parte de la personalidad  del individuo que incita a la persona al placer. Esta voz le hace dudar continuamente de su deseo o propósito dándose un permiso tras otro, posponiendo y retrasando la tarea. Es lo que en Gestalt llamamos “perro de abajo”, no quiere leyes, normas o restricciones que le corten el rollo, prefiere estar solo en el goce.

Sin embargo, entre susurros se escucha “tendrías…, deberías….” entonces, ¿por qué si es tan placentera la Señora, la persona está aún intranquila y ansiosa?, ¿qué hay detrás de esa figura, qué hay en el fondo de ella?. Está muy escondido pero lo veo, es una especie de gran perro con unas fauces feroces. No le identifico bien porque su cara se va transformando en diferentes personajes: de juez, de tirano, de jefe, de mi padre…Es el segundo  personaje de nuestro cuento, el Sr. Don Debería, y que en Gestalt denominamos perro de arriba, quien acusa, regaña y promete recompensas que nunca llegan, porque nunca se siente satisfecho.

En esta historia se encarga de poner metas muy altas, imposibles de alcanzar, que llevan a la exigencia de que todo ha de ser perfecto, que deslumbre. Así claro, ¿quién no se desanima y no siente desaliento?. Ahí es cuando nuestra Sra. interviene reaccionando ante tal nivel de demanda. 

En la realidad, este enfrentamiento interno tiene un precio: precisamente aquello que uno quería hacer muy bien, con mucho éxito y logro, no lo consigue. ¿No será que cuanto más deseo hay también hay más miedo a fracasar?. Uno se va sintiendo incapaz, impotente, cada vez parece más difícil, más imposible, más inalcanzable. Poco a poco se va hundiendo: eres un desastre, para eso no sirves, no eres capaz,  no te esfuerzas…Cada individuo utiliza diferentes términos, dependiendo de los mensajes que haya escuchado y tragado en su infancia, principalmente de los padres, utilizados ahora por Don Debería para castigar echando más leña al fuego de la propia autoestima. Y así llega la evitación y el bloqueo de la persona: no quiero, no puedo, no puedo , no quiero…,  se repite la tonadilla una y otra vez.

Uno se va creyendo que es autoindulgente y que no tiene voluntad en ningún aspecto de su vida. Pero, lo que en realidad ocurre en esta situación, es la reacción defensiva y evitativa de la angustia producida por un exagerado nivel de exigencia. ¿Cuántas personas habrán dejado estudios, proyectos o ilusiones no porque realmente no pudieran, sino porque la autoexigencia o el perfeccionismo les ha jugado una mala pasada al aferrarse a un ideal imaginario imposible de alcanzar?. De hecho, en este conflicto, de forma más o menos consciente se sufre por no poder alcanzar el ideal, al haberse creado una autoimagen desajustada con la realidad. Muchas veces, por necesidad de equilibrio interno, cuanto más autoexigente es una persona, más autoindulgente es en otros aspectos de su vida, dado que NIambos aspectos suelen aparecer  en la misma proporción.

Pero escuchen la gran trampa, el diccionario define la indulgencia como: blando de condición, que permite y disimula demasiado pero, también como facilidad para perdonar, disculpar los errores y las faltas. Si la autoindulgencia también es disculpar y perdonar, en la situación que se está describiendo, demasiada es mala, ya que la persona se queda en la comodidad , en el no esfuerzo y no se arriesga en conseguir su deseo. Pero una cierta dosis, si es realmente buena y necesaria , porque permite que las partes opuestas/ separadas de la persona se escuchen y suelten la necesidad de control, paso necesario para una posible integración y unificación posterior que aumenta el potencial de la persona.

Qué distinto hubiera sido si, en esta situación con tanto perfeccionismo, en vez de quedarse en el -no puedo- y en el-no hacer-, usando la indulgencia en el sentido de facilidad para perdonar, disculpar los errores y las faltas se hubiera intentado desde el apoyo y el refuerzo, tal y como hacemos con nuestros hijos cuando aprenden. Entonces ¿por qué no hacer lo mismo con nuestro niño dolido? ya que, detrás de ese niño rebelde, hay un niño exigido y castigado. Aunque no se alcance el ideal imaginado, en cambio, se materializa la acción junto a la satisfacción de haberlo intentado. De esta manera, se crea un adulto capaz, que tiene la fuerza para llevar su vida y sus actividades, entregarse a la vida y sabe renunciar a lo que esta más allá de su propio potencial.

Leonor Martorell

2001

 

Eneagrama 7- La Gula, por el Dr. Claudio Naranjo.

Libro sobre Psicología de los Eneatipos: Carácter 7. Fundación Claudio Naranjo.

El pasado 22 de Febrero, acompañamos a nuestros colegas Enrique VillatoroAlbert Rams, Oscar Fontrodona, Lluís Fusté CoetzeeGrazia Cecchini y David Barba en la presentación de GOLOSOS, por la Fundación Claudio Naranjo y Ediciones La Llave

El libro es la presentación del cuarto volumen sobre la psicología de los eneatipos, carácter 7: La Gula, del Dr. Claudio Naranjo. 

La presentación del libro fue muy amena, divertida y a la vez profunda.¡ Un regalo escucharles!

www.fundacionclaudionaranjo.com

www.dralagestalt.com

 

Gestalt el camino de la transformación

La Gestalt

Gestalt: nuestro proceso personal

Desde el Gestalt, en nuestro proceso de maduración personal desde niños hemos tenido que adaptarnos al entorno familiar, social, cultural,… . Cada uno de nosotros ha utilizado una estrategia adaptativa básica y nuclear. A esto lo denominamos carácter, y es del que derivan muchas afirmaciones y creencias. Este carácter se va generando en la infancia.  A pesar en aquel momento fue útil e incluso vital para nuestra supervivencia, de adultos se puede volver contra nosotros. Y nos provoca malestar y sufrimiento.

Un camino lento y constante

A pesar de que nuestro entorno actual ha cambiado, gran parte de estas afirmaciones y creencias del pasado siguen condicionándonos e influyendo. Limitando nuestra gama de respuestas adaptativas al entorno. Sufrimos por no saber dar la respuesta adecuada a las exigencias de cada situación. No funcionamos con una versión actualizada de nuestro carácter, de nosotros mismos.

En este proceso de actualización y reencuentro con nosotros es donde la terapia gestalt nos puede ayudar enormemente. Básicamente, la gestalt es un viaje hacia uno mismo. Un proceso de reconexión con lo más profundo. Y  desde ahí podremos conectar con nuestras necesidades más genuinas y dirigirnos a satisfacerlas.

Los tres pilares de la Gestalt

En este sentido en enfoque gestáltico, se centra en tres pilares fundamentales, el aquí ahora, la conciencia y la responsabilidad: lo que nos sucede en el momento presente, darnos cuenta de todas nuestras percepciones y hacernos cargo de lo que nos sucede. Combinando estos tres aspectos favorecemos el desarrollo de nuestro potencial más humano.

Tanto en su dimensión individual como grupal, y en función de las necesidades de cada persona, la terapia gestalt nos ayuda en la búsqueda del bienestar. Facilita la conciencia de donde estamos y cómo hemos llegado ahí; nos devuelve nuestra capacidad de elegir y nos arraiga en lo importante del momento. La terapia gestalt nos conduce a encontrar soluciones nuevas a problemas antiguos. Conocernos mejor y recobrar la creatividad innata como parte de la maduración personal.

En Drala Gestalt, somos psicólogos y gestaltistas que estamos comprometidos con el acompañamiento de personas en la búsqueda de su felicidad. Nuestra formación implica un proceso de autoconocimiento personal profundo, te dediques o no posteriormente a acompañar a otros. Ser un buen terapeuta gestalt implica ser una buena persona, formamos personas no solo terapeutas. Somos colaboradores directos y seguidores de Claudio Naranjo, que es nuestra fuente de aprendizaje e inspiración desde hace más de 25 años.

Paz, confianza, seguridad, serenidad,… todo está en nosotros, simplemente hay que saber buscarlo, ¡¡¡date una oportunidad de encontrarlo y fórmate como persona y como terapeuta gestalt!!! te lo mereces. Solicita una entrevista gratuita.

Leonor Martorell

Psicóloga, terapeuta psicocorporal y Gestalt

Si crees que precisas ayuda puedes contactar con nosotros y te ayudaremos

La meditación y el proceso terapéutico. Reflexiones

Meditación

Efectos de la práctica de la meditación sobre el proceso terapéutico

Actualmente hay un auge en el uso de la meditación en muchas de las corrientes terapéuticas en Occidente. Incluso hay nuevas formas de terapia que enfocan el proceso terapéutico específicamente en torno a la meditación. Por ejemplo la “Terapia cognitiva basada en mindfulness” (Mindfulness based cognitive therapy). También en las corrientes terapéuticas más cercanas a los autores como la Gestalt y en la Biogestalt. En estas se pone especial énfasis en la práctica de la meditación. Por ejemplo, el Dr. Antonio Asín llama a la meditación “La terapia por excelencia”.

Y hay innumerables tipos de meditación. De hecho se dice que el Buda enseñó 84,000 métodos diferentes. Básicamente se pueden clasificar en dos tipos. La meditación shamatha (morar en calma) y la meditación vipashyana (visión clara). En los últimos 20 años se ha estado investigando la meditación, especialmente la meditación shamatha, en universidades de todo el mundo, y se ha demostrado el efecto positivo que tiene sobre el cerebro y sobre la percepción de la realidad.

Entonces, ¿qué efecto tiene la meditación en el proceso terapéutico?

Para explicar esto podemos empezar por uno de los principios básicos de la meditación, que es el cultivar la atención. El aumentar la capacidad de atención de la persona, reduciendo la tendencia a la distracción, tiene ventajas obvias para el proceso terapéutico. Por ejemplo, el eje central de la terapia es la auto-observación, la observación de lo que me está sucediendo, cómo me siento, que pensamientos surgen en mi mente. También se enfatiza la reflexión, el análisis. En ambos casos, la introspección aumenta de calidad cuando la persona tiene la capacidad de permanecer atento de forma continua, permitiendo un trabajo mucho más revelador que el que se consigue si la persona tiene más tendencia a distraerse de sus procesos internos.

La consciencia vigilante

En segundo lugar, otro aspecto de la meditación es lo que se llama “la consciencia vigilante”. Esto hace referencia a una cualidad supervisora de la mente, algo así como una visión panorámica de los procesos y contenidos mentales. La consecuencia de cultivar la consciencia vigilante es que a pesar de que surjan pensamientos o emociones, éstos no nos distraen, sino que podemos seguir estando presentes ante los pensamientos y emociones que surgen. Esto también tiene una importancia vital para el proceso terapéutico porque la persona logra mantener una visión panorámica de su mundo externo y su mundo interno simultáneamente. El poder mantener la atención en lo externo y lo interno a la vez permite una comprensión de la relación causa y efecto entre estímulo externo y la reacción interna, ¿Cómo estoy respondiendo yo ante el mundo que percibo? Esto es un elemento crucial del proceso terapéutico.

Espaciosidad, o el espacio mental

Y en tercer lugar, otra cualidad que se cultiva en la meditación es la espaciosidad, o el espacio mental. Esta cualidad quizás es la más difícil de explicar. A grandes rasgos está relacionada con una actitud mental en la que uno no se aferra a los pensamientos y emociones que surgen durante la práctica, se cultiva la actitud de no-juicio, se le da permiso a que los pensamientos surjan y se disuelvan, sin nosotros aferrarnos a ellos y por lo tanto tampoco nos aferramos a las historias que puedan traer consigo. El resultado de esto es que nos volvemos menos reactivos ante los contenidos mentales, hay menos mecanicidad, logramos poder observar sin dejarnos llevar, o distraer y de esta forma podemos profundizar más. Además, en la vida cotidiana esto nos permite tener más tiempo para decidir cómo actuar. Esta reducción de la automaticidad de reacción ante los contenidos mentales es importantísimo a la hora de aprender a lidiar con nuestros pensamientos y emociones.

Conclusiones

Esto ha sido una pequeña introducción a los efectos de la meditación sobre el proceso terapéutico. También es importante recordar que la meditación, si bien puede ser un apoyo, no es un sustituto para la persona que está en proceso terapéutico. Lo que sí podemos afirmar
es que la meditación es un camino corto para llegar a uno mismo, a un estado de bienestar, alegría y serenidad, aunque claro está que no siempre es fácil, requiere de paciencia y de perseverancia. En cualquier caso, tal como dice el maestro Sogyal Rimpoché: “El regalo de
aprender a meditar es el mayor regalo que te puedas dar en esta vida.”

Remedios García Lorente – Psicóloga General Sanitaria y Terapeuta Gestalt
Miguel Oramas Thurstun – Terapeuta Biogestalt, Instructor de Meditación, Biólogo y Sociólogo

migueloramas.wordpress.com

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