Tema

Autoconocimiento

CARACTER, INTERRUPCIÓN DEL CICLO AMOROSO

El Carácter, Interrupción del flujo amoroso



Claudio Naranjo explicaba la formación del carácter como una interrupción del flujo amoroso. Así como para el desarrollo físico del cuerpo se necesitan ciertos elementos químicos: calcio, potasio, vitaminas,…, para el desarrollo psicoemocional del niño es imprescindible sentirse querido de manera continuada.

Este amor tiene diversos aspectos: respeto como persona y como ser humano; reconocimiento, como sentirse valorado por lo que se es y no solo por las acciones; sentir que se tiene un lugar en el sistema familiar y en relación con el otro,…

Sin embargo, estos aspectos quedan condicionados a comportamientos y actitudes que se le exigen al niño. Por ejemplo: “si no haces esto, te voy a castigar”, “así no llegarás a nada en la vida (1)”,  “no llores, no es para tanto” (2), “porque lo digo yo… y punto”, “no seas malo”, “deja, que ya lo hago yo”,….

Así, el amor es condicionado, variable y dependiente de conductas, en lugar de ser un valor constante inherente al niño por ser persona.

Ante esa sensación de carencia de respeto, reconocimiento, valoración,… el niño desarrolla estrategias para volver a conseguir esos ingredientes vitales y sentirse querido. Son comportamientos adaptativos que al perpetuarse en el tiempo, se acabarán convirtiendo en el carácter, en la neurosis: el niño acabará repitiendo de adulto, de manera inconsciente y repetitiva, esas mismas actuaciones que utilizó para sentirse querido, a pesar de que ni ahora ni entonces, acabó satisfaciendo esa carencia tan nociva que tuvo en la infancia. Por ejemplo, si en la infancia solo me he sentido reconocido y valorado por mis logros (1) y no por mí como persona, de adulto seguiré buscando alcanzar éxito y triunfos. O, si he sido penalizado por la expresión de mis sentimientos (2), tal vez de adulto sea una persona insensible,…

Tras muchos años de actividad profesional como psicoterapeuta, nunca he conocido padres malos, entendiendo esta maldad como una voluntariedad consciente de hacer daño. Lo que sí que he conocido un 99.99% de padres ignorantes. Esa vinculación tóxica entre lo amoroso y ciertos comportamientos  se hace de manera inconsciente, bajo una envolvente amorosa de darles lo mejor. Por ignorancia no somos conscientes del daño colateral que les estamos infringiendo.

Por eso, el mejor regalo para nuestros hijos es realizar nosotros mismos un proceso de autoconocimiento y poder  desvincular el amor de sus comportamientos seguir educando sin interrumpir el flujo amoroso.

 

Si quieres ver el artículo original publicado en la revista Aaarti vida sana de Ibiza, pulsa aquí.

Para solicitar cita para terapia individual o grupal, rellena el formulario en nuestra web www.dralagestalt.com

FORMACIÓN DEL CARÁCTER

FORMACIÓN DEL CARÁCTER. Cómo llegamos  ser cómo somos.

De forma muy simple, podríamos definir el carácter como una serie de respuestas adaptativas, vitales en un momento dado de nuestra vida, que a fuerza de repetirlas se automatizan. Veamos un ejemplo:

Somos como una semilla con el potencial de convertirse en un árbol de unos 15m de altura. Igualmente, nosotros tenemos el potencial de ser “felices”, de encontrar un equilibrio adecuado con el entorno. Sin embargo, alcanzar ese potencial dependerá de varios factores.

Para esa semilla, no es lo mismo una tierra fértil que un pedregal, ni la cantidad de luz o humedad que tenga el lugar. Nosotros también dependemos de nuestro entorno: la familia, número de hermanos, lugar de nacimiento,… Sobre ese contexto no podemos influir sino que tenemos que adaptarnos.

Nuestro árbol nace hacia arriba para alcanzar su máximo potencial. Si cerca hay un árbol que le hace sombra, nuestro arbolito se inclinará en busca de luz. ¡Atención! ese movimiento vital e imprescindible para sobrevivir le aleja, temporalmente, de desarrollar su potencial, pero si no lo hace se muere. Más tarde, aunque el árbol grande que le hace sombra desaparezca, ese movimiento queda cronificado en un tronco que se mantendrá toda la vida. Ese tronco rígido sería el carácter.

De niños optamos por respuestas que, inicialmente, van en contra de nosotros mismos pero que son fundamentales para sobrevivir emocionalmente. Por ejemplo contener la rabia en un ambiente aversivo y violento, de forma que si no la contenemos el entorno nos daña más. Puede que de adultos tengamos dificultades en conectar con la rabia y, por tanto, nos cueste poner límites o decir NO a situaciones que nos resulten dolorosas. Nos contamos que somos miedosos, sumisos y no sabemos defendernos.

O sea, una respuesta que fue útil en un momento de nuestras vidas por unas condiciones del entorno, queda cronificado y automatizado aunque ese entorno cambie. Igual que aquel tronco, perdemos libertad de actuar de manera diferente a la aprendida. Esa pérdida de libertad repitiendo respuestas, útiles en un momento dado pero no es estos momentos, es a lo que llamamos el ego, el carácter, el rasgo….

El proceso de autoconocimiento a través de la Terapia individual o de la formación Gestalt, permite ser consciente de esos patrones crónicos de comportamiento para poder gestionarlos de manera diferente y flexible.

Todo un proceso de maduración y crecimiento personal.

 

Enrique Villatoro

Psicoterapeuta/docente Gestalt Equipo Drala

Miembro Supervisor AETG – Facilitador SAT Claudio Naranjo

Artículo publicado en el número de Diciembre de la revista Aarti Vida Sana

más info en www.dralagestalt.com

 

 

Agradecimiento a mi Maestro Claudio Naranjo

psicoterapia gestalt

Recientemente ha fallecido Claudio Naranjo, uno de los últimos maestros vivientes de nuestro tiempo.

Quién fue Claudio Naranjo para mí:

Tuve la suerte de tenerlo como mi maestro raíz. También  de haber sido guiado por él durante más de 25 años. Claudio ha sido la persona más influyente en mi vida y a la que le debo todo lo que soy.

Como él comentaba es importante tener a  alguien más experimentado que nos oriente sobre lo más adecuado en cada momento, especialmente en el ámbito espiritual. El camino es un proceso individual bajo la guía del maestro.

Cómo marcó mi vida:

En este sentido, Claudio es una referencia peculiar: tenía la gran habilidad de darme en cada momento lo mejor para mí, que casi nunca coincidía con lo que yo esperaba, me apetecía o gustaba. Frecuentemente, era incluso doloroso en el sentido egoico. En este sentido, era especialmente hábil en el manejo de la confrontación y el apoyo, aspectos esenciales de la terapia Gestalt y que, como discípulos suyos, aplicamos en nuestra escuela.

Búsqueda del equilibrio:

Este hacer camino, ya sea espiritual, terapéutico o de autoconocimiento, con ayuda de alguien, no es incompatible con una confianza en lo espontáneo, en lo dionisíaco, otro aspecto que el propio Claudio defendía. Si se tiene mente de buscador hay que saber escucharse pero también escuchar a alguien de afuera. El equilibrio entre esa confianza en el maestro y la espontaneidad a nuestra esencia se va adquiriendo a lo largo del camino. Pues, finalmente el guía último es nuestra propia naturaleza de la mente, y el maestro físico humano es como el interruptor que nos conduce a conectarnos con nuestra propia esencia.

La huella de Claudio en mí:

Además de referencia espiritual, Claudio también ha sido para mí un referente terapéutico. Su manera de mostrarse desde la honestidad, la transparencia y la confianza en la autorregulación organísmica ha marcado mi hacer como terapeuta individual, de grupos y como formador. Y, como escuela, nos sentimos descendientes de ese estilo tan sumamente humano que tenia de relacionarse con los demás, sea cual fuere el tipo de relación.

Hemos tenido la suerte en esta era de haber tenido un gran maestro visible para tantas y tantas personas a las que nos ha beneficiado. Muchas gracias Claudio por existir y por estar ahí.

 

Enrique Villatoro

Drala Gestalt

 

 

Hablando de emociones y equilibrio cuerpo-emoción-mente.

¿Quieres equilibrar tu cuerpo- emoción – mente? Una de las capacidades distintivas del ser humano es el habla. A menos que haya una limitación biológica, todos podemos hablar.

Es más, suponemos que todos sabemos expresar con palabras qué necesitamos, qué queremos, qué nos sucede…¿sabemos expresar una emoción?

Pero ¿realmente es así? 

Con más o menos vocabulario, de forma más tosca o más educada, el ser humano se comunica  y lo hace principalmente desde el plano mental.

Ahora bien, cuando quiero expresar una emoción… ¿desde dónde sale mi voz?

¿Es viable expresar con la razón una emoción? Realmente, ¿es fácil identificar la emoción?

Conectar con la emoción que está detrás de la razón y conseguir expresarla puede resultar una tarea ardua. Puede llegar hasta el punto de no conseguir emitir una palabra, incluso sonido alguno.

¿Qué está pasando?

Hay diferentes mecanismos de defensa que utilizamos para sobrevivir y poder seguir relacionándonos con el entorno sin sentirnos vulnerables, sin mostrar los miedos.

Hablamos de las emociones pero desconectándonos y no sintiéndolas. Les quitamos importancia haciendo un chiste de ellas. O cambiamos una emoción por otra que aceptamos más.

Por ejemplo, “no me permito sentir tristeza y en cambio expreso rabia”. Más aún, ¿y lo que nuestro cuerpo expresa?.

¿Cómo puedo saber que no estoy expresando la emoción que siento?

Una emoción no expresada se manifiesta en forma de síntomas: cómo contracturas, cefaleas, gastritis, etc. O peor, ansiedad, inseguridad, fobias, bloqueos músculares,….¿Te resuena alguna de estas situaciones?

y ¿cómo puedo ser más conciente?

Obsérvate en tu día a día, ¿en qué momentos dirías algo y lo reprimes, o te muerdes el labio o aparece la ansiedad?.  ¿Sabrías identificar su origen?

En Terapia Gestalt, ¿hay alguna técnica?

La técnica de “La Silla Vacía”. Fue creada por Fritz para tratar las emociones no resueltas.

Traemos al presente una situación o persona y dialogamos con ella, contactando emocionalmente con el suceso para aceptarlo y darle una conclusión. Al recuperar las sensaciones o sentimientos bloqueados, aparecen nuevas informaciones que ayudan a una reinterpretación emocional diferente.

Desde la Drala Gestalt acompañamos a las personas facilitando identificar y poner nombre a esa emoción no expresada y darle espacio. Y formamos en terapia Gestalt a aquellas personas que deseen abordar el autoconocimiento para el equilibrio cuerpo-emoción-mente. 

Más info en www.dralagestalt.com/terapia

 

Leonor Martorell

Psicóloga y Terapeuta Gestalt y corporal

Directora Drala Gestalt Escuela Integrativa

*artículo publicado en el número de Junio de la revista Aarti:

lhttp://aartiibiza.blogspot.com/2019/05/blog-post.html

 

Dña PERMISOS Y D. PERFECTO: SOBRE LA AUTOINDULGENCIA.

 REFLEXIONES SOBRE LA AUTOINDULGENCIA

 La autoindulgencia es una Señora muy Señora, voluptuosa, sensual. Le encanta brillar y lucirse por todos los lugares de moda vestida de múltiples trajes, mirando al mundo como si le importara poco. Piensa que nada vale la pena si uno tiene que esforzarse dado que la vida es para disfrutarla, utiliza miles de excusas para conseguirlo: no tengo ganas, he de descansar porque mañana trabajo, ahora no me concentro, es muy tarde, estoy baja de ánimo…,  también se puede distraer en múltiples actividades con tal de demorar lo que realmente tiene que  hacer.

Cuando aparece esta Sra., surge una voz aliada: ¿por qué te enredas? ¡no te castigues! ¿vale la pena? ¿por qué no abandonas? ¿por qué siempre te complicas la vida en vez de disfrutarla?¿estas seguro?, ¿Esforzarse, invertir? ¡oh no, suena fatal!… es una  parte de la personalidad  del individuo que incita a la persona al placer. Esta voz le hace dudar continuamente de su deseo o propósito dándose un permiso tras otro, posponiendo y retrasando la tarea. Es lo que en Gestalt llamamos “perro de abajo”, no quiere leyes, normas o restricciones que le corten el rollo, prefiere estar solo en el goce.

Sin embargo, entre susurros se escucha “tendrías…, deberías….” entonces, ¿por qué si es tan placentera la Señora, la persona está aún intranquila y ansiosa?, ¿qué hay detrás de esa figura, qué hay en el fondo de ella?. Está muy escondido pero lo veo, es una especie de gran perro con unas fauces feroces. No le identifico bien porque su cara se va transformando en diferentes personajes: de juez, de tirano, de jefe, de mi padre…Es el segundo  personaje de nuestro cuento, el Sr. Don Debería, y que en Gestalt denominamos perro de arriba, quien acusa, regaña y promete recompensas que nunca llegan, porque nunca se siente satisfecho.

En esta historia se encarga de poner metas muy altas, imposibles de alcanzar, que llevan a la exigencia de que todo ha de ser perfecto, que deslumbre. Así claro, ¿quién no se desanima y no siente desaliento?. Ahí es cuando nuestra Sra. interviene reaccionando ante tal nivel de demanda. 

En la realidad, este enfrentamiento interno tiene un precio: precisamente aquello que uno quería hacer muy bien, con mucho éxito y logro, no lo consigue. ¿No será que cuanto más deseo hay también hay más miedo a fracasar?. Uno se va sintiendo incapaz, impotente, cada vez parece más difícil, más imposible, más inalcanzable. Poco a poco se va hundiendo: eres un desastre, para eso no sirves, no eres capaz,  no te esfuerzas…Cada individuo utiliza diferentes términos, dependiendo de los mensajes que haya escuchado y tragado en su infancia, principalmente de los padres, utilizados ahora por Don Debería para castigar echando más leña al fuego de la propia autoestima. Y así llega la evitación y el bloqueo de la persona: no quiero, no puedo, no puedo , no quiero…,  se repite la tonadilla una y otra vez.

Uno se va creyendo que es autoindulgente y que no tiene voluntad en ningún aspecto de su vida. Pero, lo que en realidad ocurre en esta situación, es la reacción defensiva y evitativa de la angustia producida por un exagerado nivel de exigencia. ¿Cuántas personas habrán dejado estudios, proyectos o ilusiones no porque realmente no pudieran, sino porque la autoexigencia o el perfeccionismo les ha jugado una mala pasada al aferrarse a un ideal imaginario imposible de alcanzar?. De hecho, en este conflicto, de forma más o menos consciente se sufre por no poder alcanzar el ideal, al haberse creado una autoimagen desajustada con la realidad. Muchas veces, por necesidad de equilibrio interno, cuanto más autoexigente es una persona, más autoindulgente es en otros aspectos de su vida, dado que NIambos aspectos suelen aparecer  en la misma proporción.

Pero escuchen la gran trampa, el diccionario define la indulgencia como: blando de condición, que permite y disimula demasiado pero, también como facilidad para perdonar, disculpar los errores y las faltas. Si la autoindulgencia también es disculpar y perdonar, en la situación que se está describiendo, demasiada es mala, ya que la persona se queda en la comodidad , en el no esfuerzo y no se arriesga en conseguir su deseo. Pero una cierta dosis, si es realmente buena y necesaria , porque permite que las partes opuestas/ separadas de la persona se escuchen y suelten la necesidad de control, paso necesario para una posible integración y unificación posterior que aumenta el potencial de la persona.

Qué distinto hubiera sido si, en esta situación con tanto perfeccionismo, en vez de quedarse en el -no puedo- y en el-no hacer-, usando la indulgencia en el sentido de facilidad para perdonar, disculpar los errores y las faltas se hubiera intentado desde el apoyo y el refuerzo, tal y como hacemos con nuestros hijos cuando aprenden. Entonces ¿por qué no hacer lo mismo con nuestro niño dolido? ya que, detrás de ese niño rebelde, hay un niño exigido y castigado. Aunque no se alcance el ideal imaginado, en cambio, se materializa la acción junto a la satisfacción de haberlo intentado. De esta manera, se crea un adulto capaz, que tiene la fuerza para llevar su vida y sus actividades, entregarse a la vida y sabe renunciar a lo que esta más allá de su propio potencial.

Leonor Martorell

2001

 

Gestalt el camino de la transformación

La Gestalt

Gestalt: nuestro proceso personal

Desde el Gestalt, en nuestro proceso de maduración personal desde niños hemos tenido que adaptarnos al entorno familiar, social, cultural,… . Cada uno de nosotros ha utilizado una estrategia adaptativa básica y nuclear. A esto lo denominamos carácter, y es del que derivan muchas afirmaciones y creencias. Este carácter se va generando en la infancia.  A pesar en aquel momento fue útil e incluso vital para nuestra supervivencia, de adultos se puede volver contra nosotros. Y nos provoca malestar y sufrimiento.

Un camino lento y constante

A pesar de que nuestro entorno actual ha cambiado, gran parte de estas afirmaciones y creencias del pasado siguen condicionándonos e influyendo. Limitando nuestra gama de respuestas adaptativas al entorno. Sufrimos por no saber dar la respuesta adecuada a las exigencias de cada situación. No funcionamos con una versión actualizada de nuestro carácter, de nosotros mismos.

En este proceso de actualización y reencuentro con nosotros es donde la terapia gestalt nos puede ayudar enormemente. Básicamente, la gestalt es un viaje hacia uno mismo. Un proceso de reconexión con lo más profundo. Y  desde ahí podremos conectar con nuestras necesidades más genuinas y dirigirnos a satisfacerlas.

Los tres pilares de la Gestalt

En este sentido en enfoque gestáltico, se centra en tres pilares fundamentales, el aquí ahora, la conciencia y la responsabilidad: lo que nos sucede en el momento presente, darnos cuenta de todas nuestras percepciones y hacernos cargo de lo que nos sucede. Combinando estos tres aspectos favorecemos el desarrollo de nuestro potencial más humano.

Tanto en su dimensión individual como grupal, y en función de las necesidades de cada persona, la terapia gestalt nos ayuda en la búsqueda del bienestar. Facilita la conciencia de donde estamos y cómo hemos llegado ahí; nos devuelve nuestra capacidad de elegir y nos arraiga en lo importante del momento. La terapia gestalt nos conduce a encontrar soluciones nuevas a problemas antiguos. Conocernos mejor y recobrar la creatividad innata como parte de la maduración personal.

En Drala Gestalt, somos psicólogos y gestaltistas que estamos comprometidos con el acompañamiento de personas en la búsqueda de su felicidad. Nuestra formación implica un proceso de autoconocimiento personal profundo, te dediques o no posteriormente a acompañar a otros. Ser un buen terapeuta gestalt implica ser una buena persona, formamos personas no solo terapeutas. Somos colaboradores directos y seguidores de Claudio Naranjo, que es nuestra fuente de aprendizaje e inspiración desde hace más de 25 años.

Paz, confianza, seguridad, serenidad,… todo está en nosotros, simplemente hay que saber buscarlo, ¡¡¡date una oportunidad de encontrarlo y fórmate como persona y como terapeuta gestalt!!! te lo mereces. Solicita una entrevista gratuita.

Leonor Martorell

Psicóloga, terapeuta psicocorporal y Gestalt

Si crees que precisas ayuda puedes contactar con nosotros y te ayudaremos

La meditación y el proceso terapéutico. Reflexiones

Meditación

Efectos de la práctica de la meditación sobre el proceso terapéutico

Actualmente hay un auge en el uso de la meditación en muchas de las corrientes terapéuticas en Occidente. Incluso hay nuevas formas de terapia que enfocan el proceso terapéutico específicamente en torno a la meditación. Por ejemplo la “Terapia cognitiva basada en mindfulness” (Mindfulness based cognitive therapy). También en las corrientes terapéuticas más cercanas a los autores como la Gestalt y en la Biogestalt. En estas se pone especial énfasis en la práctica de la meditación. Por ejemplo, el Dr. Antonio Asín llama a la meditación “La terapia por excelencia”.

Y hay innumerables tipos de meditación. De hecho se dice que el Buda enseñó 84,000 métodos diferentes. Básicamente se pueden clasificar en dos tipos. La meditación shamatha (morar en calma) y la meditación vipashyana (visión clara). En los últimos 20 años se ha estado investigando la meditación, especialmente la meditación shamatha, en universidades de todo el mundo, y se ha demostrado el efecto positivo que tiene sobre el cerebro y sobre la percepción de la realidad.

Entonces, ¿qué efecto tiene la meditación en el proceso terapéutico?

Para explicar esto podemos empezar por uno de los principios básicos de la meditación, que es el cultivar la atención. El aumentar la capacidad de atención de la persona, reduciendo la tendencia a la distracción, tiene ventajas obvias para el proceso terapéutico. Por ejemplo, el eje central de la terapia es la auto-observación, la observación de lo que me está sucediendo, cómo me siento, que pensamientos surgen en mi mente. También se enfatiza la reflexión, el análisis. En ambos casos, la introspección aumenta de calidad cuando la persona tiene la capacidad de permanecer atento de forma continua, permitiendo un trabajo mucho más revelador que el que se consigue si la persona tiene más tendencia a distraerse de sus procesos internos.

La consciencia vigilante

En segundo lugar, otro aspecto de la meditación es lo que se llama “la consciencia vigilante”. Esto hace referencia a una cualidad supervisora de la mente, algo así como una visión panorámica de los procesos y contenidos mentales. La consecuencia de cultivar la consciencia vigilante es que a pesar de que surjan pensamientos o emociones, éstos no nos distraen, sino que podemos seguir estando presentes ante los pensamientos y emociones que surgen. Esto también tiene una importancia vital para el proceso terapéutico porque la persona logra mantener una visión panorámica de su mundo externo y su mundo interno simultáneamente. El poder mantener la atención en lo externo y lo interno a la vez permite una comprensión de la relación causa y efecto entre estímulo externo y la reacción interna, ¿Cómo estoy respondiendo yo ante el mundo que percibo? Esto es un elemento crucial del proceso terapéutico.

Espaciosidad, o el espacio mental

Y en tercer lugar, otra cualidad que se cultiva en la meditación es la espaciosidad, o el espacio mental. Esta cualidad quizás es la más difícil de explicar. A grandes rasgos está relacionada con una actitud mental en la que uno no se aferra a los pensamientos y emociones que surgen durante la práctica, se cultiva la actitud de no-juicio, se le da permiso a que los pensamientos surjan y se disuelvan, sin nosotros aferrarnos a ellos y por lo tanto tampoco nos aferramos a las historias que puedan traer consigo. El resultado de esto es que nos volvemos menos reactivos ante los contenidos mentales, hay menos mecanicidad, logramos poder observar sin dejarnos llevar, o distraer y de esta forma podemos profundizar más. Además, en la vida cotidiana esto nos permite tener más tiempo para decidir cómo actuar. Esta reducción de la automaticidad de reacción ante los contenidos mentales es importantísimo a la hora de aprender a lidiar con nuestros pensamientos y emociones.

Conclusiones

Esto ha sido una pequeña introducción a los efectos de la meditación sobre el proceso terapéutico. También es importante recordar que la meditación, si bien puede ser un apoyo, no es un sustituto para la persona que está en proceso terapéutico. Lo que sí podemos afirmar
es que la meditación es un camino corto para llegar a uno mismo, a un estado de bienestar, alegría y serenidad, aunque claro está que no siempre es fácil, requiere de paciencia y de perseverancia. En cualquier caso, tal como dice el maestro Sogyal Rimpoché: “El regalo de
aprender a meditar es el mayor regalo que te puedas dar en esta vida.”

Remedios García Lorente – Psicóloga General Sanitaria y Terapeuta Gestalt
Miguel Oramas Thurstun – Terapeuta Biogestalt, Instructor de Meditación, Biólogo y Sociólogo

migueloramas.wordpress.com

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El Amor. Reflexiones sobre los tipos de amor

sobre el amor

El buen amor

He aprendido mucho de Claudio Naranjo acerca del Amor en sus enseñanzas. Una de sus propuestas consiste en observar la fórmula interna que cada uno de nosotros posee sobre el amor. Esa fórmula está compuesta por tres tipos de amor, y, de su balance y calidad depende el buen amor interno. Veamos con detalle los tres tipos de amor.

Hay uno que tiene que ver con la idea de la madre, un amor que tiene que ver con la idea del padre y uno que tiene que ver con la idea del hijo.  En primer lugar podemos hablar del compasivo, el de madre. Y éste tiene que ver con la generosidad y la empatía. Sería el amor vinculado a la amistad.

Por otro lado, también podemos hablar del admirativo, que es el del padre, que se da cuando admiramos a alguien. Es una referencia al amor a lo ideal. Valoramos y reconocemos al otro.  Poder ver que hay algo mas grande que nosotros.

Por último, el erótico, que corresponde a la figura del hijo, representa el disfrute, el placer. Este sería el vinculado a la sexualidad.

Entre estos tres tipos de amores, todos tenemos una determinada fórmula dentro de nosotros. La salud y la plenitud de la vida amorosa se dan en relación con el equilibrio entre nuestros tres amores.

Algunos tienen mucho erótico, y poca compasión. Otros tienen mucho amor a lo divino o devocional  y poco amor erótico. Puede ser también, que cuando alguno de nuestros amores falta o no está desarrollado, lo tratamos de compensar a través de búsquedas  imposibles.

Entonces,  el buen amor consiste en unos buenos ingredientes y en una fórmula equilibrada. Y claro está, todas las fórmulas del amor están relacionadas íntimamente con el carácter. Por lo que el conocimiento y composición de nuestro propio amor puede ser de gran potencial conocimiento de nuestra personalidad.

Observando cómo estamos nivelados podemos desarrollar la expresión de nuestro potencial amoroso y buscar una manera de distinta de “amarnos” y amar al otro de una manera más sana. Distintas experiencias, influencias y tareas se pueden realizar para equilibrarnos. Si estás interesado en conocerlas, puedes contactar con nosotros y te acompañaremos en el proceso. Entretanto te dejamos un ejercicio como inicio del proceso:

Observa cómo se dan esos amores dentro de ti. ¿Cuánto de ello crees que puede tener que ver con tu carácter? ¿Cómo crees que puedes trabajar en el desarrollo del que crees tener más escaso?

Si crees que precisas ayuda puedes contactar con nosotros y te ayudaremos

Drala Gestalt es un Escuela de Formación Gestalt presente en Barcelona e Ibiza y avalada por la AETG desde 2006.

¿Qué es la Terapia Gestalt? y la Formación?

curso terapia gestalt

¿Qué es la Terapia Gestalt? 

¿Qué es la Terapia Gestalt? Es una pregunta que nos hacemos frecuentemente. Cada vez es más la fama de este tipo de terapia y no sin motivo. Veamos por qué:

La Terapia Gestalt es una terapia perteneciente a la psicología humanista que pretende la consideración global de la persona y la acentuación en sus aspectos existenciales (la libertad, el conocimiento, la responsabilidad, la historicidad). Se caracteriza por no estar enfocada exclusivamente para tratar enfermos, sino también para desarrollar el potencial humano.

Fue creada por Frizt Perls y su esposa Lore Posner en los años 1940,  quienes provenían de la psiquiatría y el psicoanálisis.

Se basa en:

  • El aquí y ahora: vivir y sentir el presente, la realidad.
  • El darse cuenta, (“awareness” en inglés) Ser consciente de lo que (me) pasa en cada momento.
  • Ser responsable tanto de lo que uno es, como de los propios pensamientos, sentimientos y acciones.
  • Autorregulación orgánica que engloba el trabajo corporal, mental, emocional y espiritual. Confía en la capacidad de autorregulación del organismo y propone la búsqueda de autenticidad y coherencia interna

El objetivo es conocerse mejor, tomar conciencia de conductas que limitan u obstaculizan la vida cotidiana y las relaciones personales, para mejorar las relaciones de pareja, familiares, laborales. El mayor auto-conocimiento permite desarrollar nuestras potencialidades y acceder a otras alternativas: otras formas de relacionarse con los demás y con uno mismo.

Objetivos Generales de la Formación en Terapia Gestalt

El objetivo básico es capacitar y favorecer el desarrollo de personas coherentes, hepáticas, fluidas  y  realistas consigo mismas, con los demás y con el medio.

Para ello:

  1. Entendemos la persona más como un proceso en transformación constante que como un producto estático.
  2.  Confiamos en el conocimiento de las propias actitudes y sentimientos por encima de los procedimientos puramente técnicos.
  3. Creemos no solo en la enseñanza teórica, sino en la transmisión vivencial y personalizada de las actitudes y comportamientos.
  4. Cuanto mayor es la coherencia entre conciencia, experiencia y comunicación mejor es la adaptación y funcionamiento psicológico de la persona, tanto individualmente como en relación con otros.

Desde ahí, la formación será personalizada por el equipo docente, con seguimiento individualizado de la evolución y desarrollo de cada uno de los participantes durante todo el proceso formativo.

 Otros objetivos de la formación:

  •  Desarrollar la conciencia y la presencia.
  •  Profundizar en el autoconocimiento personal.
  •  Responsabilizarse de la propia vida.
  •  Integrar las reglas básicas de la actitud gestáltica.
  •  Aprender a acompañar a otros.
  •  Aprender a conectarse con la propia autenticidad, la comprensión empática y el respeto.
  •  Establecer una relación más realista consigo mismo, con los demás y con el medio.

qué es la terapia gestalt

 

 

¿A quién va dirigida la Formación en Terapia Gestalt? 

Pues a todas las personas interesadas en desarrollar y/o profundizar un profundo conocimiento de si mismo y de los demás.

  • Profesionales y estudiantes de la salud, la psicología, la comunicación, el trabajo social, la educación, los recursos humanos, la empresa, la medicina, la enfermería,…
  • Cualquier profesional de la relación de ayuda.
  • Personas que, desde lo profesional o lo simplemente personal, tengan que relacionarse con otros.

A quién NO va dirigido 

  • Los que simplemente pretendan obtener un título de terapeuta.
  • Quién no estén dispuestas a involucrarse y responsabilizarse, como persona y como ser humano, en su propio proceso de autoconocimiento.

¿Cuál es la Metodología de la Formación en Terapia Gestalt?  

Los talleres son esencialmente  experienciales y básicamente constarán de tres grandes apartados:

  • Introducción teórica sobre los principios básicos de la psicología, enfatizando en la Gestalt
  • Experimentación y vivencias personales: experimentos, ejercicios, role playing, simulaciones, dinámicas de grupos, visualizaciones, método de casos,…
  • Elaboración e integración de la sesión en particular y su repercusión en el proceso personal en general.

Si estás interesado en ampliar información sobre la Formación en Barcelona haz click aquí Formación Gestalt en Barcelona

De la Formación en Ibiza tendrás información aquí Formación Gestalt en Ibiza

O si precisas es Terapia Gestalt haz click aquí Terapia Individual

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