Meditación

Consigo cambios fundamentales en mi vida en muchas circunstancias y con mayor o menor esfuerzo. A través de la terapia gestalt, puedo tomar consciencia y responsabilidad del proceso:

Cuando soy honest@ conmigo mism@ sobre mis capacidades y limitaciones. La honestidad propia me permite ser un adulto cuando acepto que hay ciertas áreas en mi vida que requieren cambios y mejorías. También cuando comprendo que existen situaciones que están fuera de mi control.

Cuando expreso mis emociones. Reír, llorar, la tristeza e incluso la rabia son emociones saludables. Me conozco, y las manejo como un adulto en situaciones complicadas: al solicitar terapia profesional; al usar técnicas de concentración e incluyendo el ejercicio y la meditación.

Cuando me hago responsable de mis acciones en un esfuerzo de ser un adulto responsable. Entonces las disculpas y los errores se convierten en señales de fortaleza. Aprendo de los errores que cometo y no culpo a los otros, sino que reconozco mi parte de responsabilidad.

Cuando cuido de mi. Reconozco qué es mejor para mi bienestar físico y mental. El autocuidado básico, como una buena dieta y ejercicio, muestra respeto propio y responsabilidad, así como elegir relaciones estables.

Cuando soy yo mism@ y me mantengo abiert@ al cambio. A algunas personas no les importa lo que otros piensan, mientras otros tienen una perspectiva más conformista. Muchos adultos caen en alguna categoría intermedia, en la que cada extremo es para compensar tanto inseguridad como inmadurez. Para ser un adulto, aprende a estar cómodo en tu propia piel, tomar tus propias decisiones, depender de ti mismo y no temer al progreso personal.

La vida es un largo proceso de crecimiento que a veces necesita acompañamiento. Se trata de encontrar un equilibrio entre nuestro niñ@ interior y el adulto.

La Terapia y la Formación Gestalt ayuda a fortalecerse durante el proceso, y ver qué parcelas de tu vida precisan especial atención.  Se trata de un acompañamiento en el proceso de autoconocimiento, proporcionando herramientas para uno mismo y a través del trabajo con otros. Siempre es positivo y enriquecedor una orientación profesional que facilita un proceso de cambio que armoniza una evolución física, corporal, emocional y mental.

Leonor Martorell
Psicóloga y Terapeuta Psicocorporal y Terapeuta Gestalt
Certificada por la AETG