Entendamos la anorexia

La anorexia mental es una conducta de restricción alimentaría. Produce una consiguiente pérdida de peso, por un deseo irrefrenable de estar delgada. Las personas afectadas tienen una percepción distorsionada de su imagen corporal. Además de un intenso miedo a engordar, pudiendo llegar a morir de inanición.

Descripción del proceso

Hay dos tipos: la restrictiva y la bulímica. La anorexia restrictiva presenta todas las actitudes de rechazo a la comida con dietas casi de ayuno. Se puede llegar hasta no desear o no necesitar comer. La anorexia bulímica, alterna conductas restrictivas con atracones de comida. Se presentan cuadros compulsivos. Es la reiteración de un proceso que va desde una lucha interna, hasta la ejecución de dicha conducta evitada. La persona una vez empieza la primera secuencia, le es imposible detenerse, llegando al mismo final una y otra vez. Esto fomenta una imagen cada vez mas empobrecida de sí mismo, al no haber podido controlar y detener el episodio.

Perfil adictivo de la anorexia

La persona muestra una gran preocupación por la comida, convirtiéndola en el termómetro de su estado de ánimo. Cuando se encuentra mal, removido o ansioso, intenta tapar el malestar con comida. Al inicio del cuadro, se da un estado ansioso-irritable, y con el paso del tiempo, se van instaurando rasgos depresivos. También se puede hablar en términos de adicción. Sienta bien en primer lugar, pero acaba siendo dañino para la persona, no por el hecho de comer, sino por la desmesura en la forma de hacerlo. Su dependencia a la comida, es una telaraña que al final caza a la mariposa, y la mariposa es la persona en su totalidad.

Un mal auto-concepto

El sujeto cada vez se siente más impotente, más poco capaz, por eso es frecuente en la anorexia bulímica, el devolver, comer a escondidas … Siente que hace mal, y su sentirse no capaz, se transforma a nivel inconsciente en mucha capacidad en organizar toda la estrategia para conseguir la comida. Su capacidad puesta al servicio de dañarse. De lo particular se pasa a lo general teniendo el mismo mal concepto de uno mismo. Esto se da no solo respecto a la comida, sino en el trabajo, relaciones,… Es más frecuente en personas muy exigentes y rígidas. Conforme más duro es el perro de arriba, el que pone las normas y castiga, más rebelde es el perro de abajo, más ganas de transgredir. Se distinguen de la bulímica nerviosa en que ésta solo tiene episodios de sobreingesta de alimentos, suelen estar obesos y no siempre presentan sentimientos de culpa.

Anoreixa y La Gestalt

Mi manera de trabajar con pacientes con trastornos de la alimentación,  es ir más allá del síntoma, intento que descubran y reconozcan qué hay detrás, ampliándole el campo de conciencia sobre el mismo: qué simboliza la comida, en qué momentos le ocurre, cuál es el vacio que llena…es sabido que en buena parte es el intento de recubrir la necesidad de afecto. También recojo los nuevos temas que van apareciendo con lo que la persona se desenfoca de la comida y facilita la disminución de la obsesión por la misma.

Por otro lado, intento que el paciente vaya entrando en el permiso, para hacer más benevolente a su perro de arriba y que trate con más cariño al perro de abajo, o sea a su niño, para que no se dispare la rebeldía contra la autoridad, y finalmente acabe haciéndose daño; en el fondo el niño está diciendo ¡quiéreme!, porque necesita llenarse de afecto, no solo de comida.

Conforme la persona aprende a tratarse mejor, disminuyen los episodios bulímicos, y con los primeros logros se produce un avance muy rápido, porque conecta internamente con un ¡Oh, puedo! , que se amplia a otros aspectos de su personalidad y de su vida, es el trampolín que le hace sentir que va tomando las riendas de su vida.

Leonor Martorell

Si quieres concertar una sesión de terapia o ampliar tu información haz click aquí

× ¿Cómo puedo ayudarte?